Igualdad para todas las Naciones

Igualdad para todas las Naciones

La alta mar o aguas internacionales, según lo establece la Convención de Derecho del Mar, constituye todas las partes del mar no incluidas en la zona económica exclusiva, en el mar territorial o en las aguas interiores de un Estado, ni en las aguas archipelágicas de un Estado archipelágico.

La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CDM, o también CONVEMAR o CNUDM) es considerada uno de los tratados multilaterales más importantes de la historia, desde la aprobación de la Carta de las Naciones Unidas, siendo calificada como la Constitución de los océanos.

Fue aprobada, tras nueve años de trabajo, el 30 de abril de 1982 en Nueva York (Estados Unidos) y abierta a su firma por parte de los Estados, el 10 de diciembre de 1982, en Bahía Montego (Jamaica), en la 182.º sesión plenaria de la III Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Entró en vigor el 16 de noviembre de 1994,1 un año después de la 60.ª ratificación (realizada por Guyana).

Propongo que: A partir de 250 millas=402,34 km toda Nación del interior, o sea, que no posea costa pueda aprovecharse de su espacio de alta mar para la obtención de electricidad producida con mi sistema Hidroeléctrica Marítima.

Toda Nación, tanto del interior o costeras tienen derecho a poder beneficiarse de igual manera y mucho más si sus deseos en combatir al cambio climático con medios de energía limpia, sostenible e ilimitada.

Estados miembros de las Naciones Unidas que han firmado pero no han ratificado

Camboya, Colombia, Corea del Norte, El Salvador, Irán, Libia, Emiratos Árabes Unidos

Estados sin litoral: Afganistán, Bután, Burundi, República Centroafricana, Etiopía, Liechtenstein, Ruanda

Estados Miembros de las Naciones Unidas que no lo han firmado

Eritrea, Israel, Perú, Siria, Turquía, Estados Unidos de América, Venezuela

Estados sin litoral: Andorra, Azerbaiyán, Kazajistán, Kirguistán, San Marino, Sudán del Sur, Tayikistán, Turkmenistán, Uzbekistán

Se han creado leyes contra el monopolio, pero por lo visto, el monopolio solo lo pueden tener las empresas grandes que dominan los aerogeneradores, o las solares.

Si una Nación tiene un contrato con las eólicas: ¿Por qué no puede contraer un contrato de producción con otro sistema generador de electricidad?

Toda Nación debería de estar libre de poder contratar el sistema que le parezca más eficaz, más rentable y más ilimitado. Por ejemplo, contratar el mejor sistema que existe patentado hoy por hoy. Me refiero al sistema Hidroeléctrica Marítima.

Todo río, afluente o ría termina en el mar, por lo tanto, ese río común entre las naciones costeras y del interior deberían de poder pasar un cable para alimentar su red eléctrica y no depender de sistemas ineficaces como la eólica, la solar o la fluvial por su dependencia a la situación climática del lugar. Mucho menos tener que depender del consumo de fósiles para poder obtener electricidad.

Toda Nación que no posea forma alguna, por su orografía natural, de pasar cable alguno, las naciones vecinas debería de permitir el paso de los cables.

La Nación del interior debería de sufragar los gastos que se produjeran para dichos beneficios.

Esto es un tema que nadie está hablando en el COP21. Los derechos de las Naciones interiores.

Estas Naciones tienen la obligación de reducir su contaminación, pero nadie habla de sus derechos.

¡Miento!

Tienen derecho a contratar sistemas ineficaces y caros.

Hablando de sistemas caros. Hablemos de una observación que tengo, sobre las Nucleares. Solo he mirado unas pocas naciones que tienen este sistema; milagroso y barato, son las naciones con más índice de deuda pública que tienen.

Como no soy contable, pregunto: ¿Por qué es eso?

¿Es mera casualidad? O ¿Es que son intereses creados para algunas empresas o personas o familias?

Tal vez, es por mi ignorancia, que no comprendo muchas cosas que están tan escondidas, hasta podría asegurar que están prohibidas, hasta pensarlas. Lo mismo hasta se inventa discursos para callar a los curiosos o mencionan fórmulas extravagantes que comienzan por muchas llaves, símbolos, signos y hasta raíces cuadradas o tal vez hasta cúbicas, para terminar solo en cuatro números o cuatro letras.

De todas las formas, una persona sola no puede cambiar nada y mucho menos aclarar nada. Por eso les digo que pueden seguir tranquilos y hacer lo que están haciendo. Dominando al ignorante como yo. Vender sistemas ineficaces y prometer que son la salvación del Planeta.

Pueden decir que son la nación que está teniendo el 93% de energía eólica, o sea limpia, que los molinitos de viento que han instalado son 50 y que cada uno les han costado 80 millones de dólares y que toda la inversión les ha costado 6 mil millones de dólares.

Usted y yo sabemos que si han pagado a 80 millones cada molinito de viento, su inversión no ha podido superar los 4 mil millones de dólares.

¿Dónde están los dos mil millones de dólares que faltan?

¡Por favor! Pongan una fórmula para que cuadren las cuentas, pero que esa fórmula que tenga las letras R= Rolex N=Nike Lv=Louis Vuitton G=Gucci Z=Zara Ch=Chanel y el resto no necesitan que yo se las ponga porque ya las tienen ustedes puestas encima.

No se confundan, no soy comunista, ni socialista como presumen ustedes de serlo. Soy un trabajador, fui un empresario y sobre todas las cosas soy un ciudadano del mundo.

Me gustan las cosas y los temas claros como el agua, no me gustan las cosas escondidas porque pienso que no están bien si se esconden, me gustan las palabras sin tapujos y sin protocolos. No me he escondido nunca de nadie y hoy en día no pienso hacerlo.

Me gusta el respeto cuando se me respeta y cuando creo que no se me está respetando, largo veneno por la boca para humillar. Soy de esa forma.

Me gusta la igualdad, pero en derechos y obligaciones, no en reparto igualitario de lo que tienen los demás como presumen todos ustedes, pero ustedes no admiten esa regla porque son los que más tienen.

Creo que está bien clara mi postura. Esbelto y bien parado, sabiendo cuál es mi lugar y adónde quiero ir, sin que nadie me ordene por dónde tengo que caminar.

Si algún presidente de gobierno desea tener mi sistema en alta mar, sabe la forma de contactarme.