El nuevo motor

El nuevo motor

MFAEB

Señor, hace un año les ofrecí mi sistema Hidroeléctrica Marítima por un total de creo que eran 130 millones de dólares.

La producción que le ofrecía por ese capital era de 900 mil MWh por mes.

No hablamos de miles de millones, pero por mi parte no tengo problema de pasar el presupuesto de lo que pidan. Siempre que ante la justicia se hagan cargo ustedes de esa cantidad.

Mi sistema funciona con un rendimiento del 80 al 90%. Usted afirma lo que yo vengo diciendo desde hace un tiempo atrás. Las eólicas funcionan al 40% y dependen de los factores del viento.

¿Quiere que nos reunamos y hablamos del precio?

Mi oferta está abierta, el precio de miles de millones de dólares lo pone usted y yo miro para otra parte.

¿Cómo hacemos el pago? Me lo ingresa en el BROU o en los caimanes.

Perdón, me confundí. ¿Dónde quiere que se le entregue el capital restante de dólares, en Los Caimanes o en el BROU?

Tranquilo que no le voy a cobrar comisión por este contrato. Yo solo le voy a cobrar lo que le he ofrecido, el resto se lo pasa usted de una cuenta a otra.

Después si podrá decir que Uruguay es limpia al 100% y las 8760 horas, no como ahora que dependemos del viento.

¿Le parece que hagamos contrato?

Tengo una copia del contrato de UTE, pero tendré que modificar algunas cosas, como el periodo de pago. Ese cambio será que pagarán ustedes al mes vencido y no a los tres meses como dice su contrato.

La potencia entregada será de 900,000 MWH Mes y el precio oscilará entre 130 millones de dólares y 330 millones de dólares. Tendré que calcular bien porque no quiero que me denuncie por sobre cargar el presupuesto.

Espero que no le moleste que se lo diga de esta forma, pero es que personalmente no me permite decirle.

El nuevo motor

http://www.elpais.com.uy/que-pasa/nuevo-motor-energias-renovables.html

En tres años la energía eólica pasó de no tener incidencia en el país a significar la cuarta parte del abastecimiento. Igual, las tarifas por ahora no van a bajar.

ANDRÉS ROIZEN06 dic 2015

Durante el día de ayer la cuarta parte de la energía consumida en el país provino de la generación eólica, una fuente que hasta hace solamente tres años atrás no incidía en el sistema. En los últimos años, bastante en silencio y casi sin darse cuenta, Uruguay logró rediseñar la forma en la cual se abastece de energía y se posicionó entre los países del mundo con mejores indicadores al respecto. Igual, los desafíos siguen siendo variados y complejos.

El proceso se fue dando detrás de ese eslogan tan repetido, pero también tan poco marketinero: “El cambio de la matriz energética”. En líneas generales, lo que había detrás de esas palabras era la determinación de poner a un lado la generación en base a combustibles (la famosa central Batlle que tanto lastimaba los bolsillos del Estado en tiempos de sequía), y apostar a las energías renovables, con los molinos de viento como abanderados principales de esa nueva etapa.

Así, y luego de inversiones públicas y privadas por más de US$ 3.000 millones en los equipos de energía eólica, el fortalecimiento de las redes eléctricas y la interconexión con Brasil, UTE prevé que en 2016 el 90% de la energía que se consumirá en Uruguay será producida con recursos renovables. Dentro de ese esquema, se proyecta que el 45% provenga de las fuentes hidroeléctricas (con Salto Grande como protagonista), el 30% sea energía eólica y el 15% de biomasa, relegando tan solo al 10% a la energía en base a combustibles fósiles (luego de que la misma llegara a implicar hasta el 40% de la generación en el país).

Esta semana, la presentación de Uruguay en la cumbre de la ONU sobre cambio climático realizada en París tuvo amplia repercusión internacional. Un artículo del diario británico The Guardian destacó especialmente el salto que el país logró en materia de “energías limpias”, y planteó que Uruguay se abastece actualmente de energías renovables en un 95%, aunque los datos de UTE revelan que el proceso será un poco más lento.

Los “gigantes”.

Hoy en día hay 25 parques eólicos en Uruguay, aunque 10 de ellos son de menor porte, y también hay otros 15 que ya están autorizados para empezar a ser montados. La cantidad de aerogeneradores que tiene cada parque es muy variable, y en general oscilan entre cinco y 20 molinos por cada establecimiento. Cada molino cuesta entre cuatro y cinco millones de dólares, entre el artefacto en sí y el costo de instalación.

Del total de parques, UTE posee en exclusividad solo tres, mientras que participa en tres más junto con accionistas. El resto son de fondos privados, que en su mayoría pertenecen a empresas extranjeras: hay alemanas, italianas, francesas y estadounidenses. Hay pocos casos de firmas y empresarios locales que inviertan en un parque, por el alto costo que supone. En octubre, 87,5% de la energía eólica en el país fue generada por molinos privados, y el resto aportada por UTE.

A pesar del costo inicial, el negocio eólico es de alta rentabilidad para quien decida invertir en él. Más aún si se tiene en cuenta que en Uruguay, UTE asegura a quien instala un parque de molinos que le comprará toda la energía que produzca por los próximos 20 años.

Según dijo a El País el presidente de la Asociación Uruguaya de Generadores Privados de Energía Eléctrica, Miguel Fraschini, los principales riesgos asociados a un emprendimiento de este tipo son “previos a instalarse. Refieren a diseñar el proyecto, atender la logística, contar con los caminos adecuados, tener las grúas, montarlo y conseguir los permisos de la Dirección de Medio Ambiente. Pero después de eso, no hay riesgos. Las máquinas son buenas y el viento es seguro”, opinó.

En promedio, un parque eólico requiere de entre ocho y 10 operarios para el monitoreo de la tecnología y mantenimiento de las instalaciones. Los molinos instalados en Uruguay tienen entre 20 y 30 años de vida útil. En cuanto a la producción, los parques instalados hasta ahora dan una generación máxima de 800 megavatios (con esa potencia se podría abastecer a todo el país en algunos momentos de la madrugada), aunque producen un 40% de esa energía cada mes, debido a la variabilidad del viento.

Los molinos cuentan con controles automáticos que hacen que cuando el viento es bajo —por debajo de los cuatro metros por segundo—, no generen energía. A la vez, si hay mucho viento —valores por encima de los 25 metros por segundo— la máquina voltea sus aspas y no genera más, para no sobreexigirse.

En ajuste.

Mientras los aportes de los molinos que han copado el campo uruguayo y que cada semana se ven maniobrar por el puerto de Montevideo quedan a la vista, tanto los operadores privados como los actores de gobierno afirman que hay desafíos a enfrentar y cuestiones que aún hace falta atender.

“Hay un desafío a mediano y largo plazo en materia de energía eólica y es que los parques que están 20 años bajo un contrato con UTE, estén funcionando de la mejor manera posible, que estén todo el tiempo posible prontos para generar. Y eso depende de cada empresa, eso tiene que ver con gerenciar bien y con realizar un buen mantenimiento”, afirmó Fernando Schaich, presidente de la Asociación Uruguaya de Energía Eólica (Audee) y socio-director de la firma SEG Ingeniería.

El ingeniero mencionó, también al analizar los próximos desafíos en la materia, algunas cuestiones vinculadas a la forma en la cual el país se ajusta a estas nuevas modalidades. “Aún hay vacíos legales. Por ejemplo, no está claro quién tiene la prioridad, si la tiene el derecho minero o el derecho eólico. Eso hace que, por ejemplo, en el norte del país esté plagado de predios pedidos para minería y si alguien quiere poner un parque no se sabe quién tiene prioridad”, expresó Schaich.

Por su parte, Fraschini dijo que Uruguay tiene que resolver qué pasos sigue cuando tiene exceso de energía, como sucedió en los últimos meses. “En octubre se generó un 50% más de lo que se demandó, pero ese excedente que exportamos no es remunerado razonablemente por Argentina, que paga precios bastante mezquinos y pobres, mientras que a las industrias uruguayas se les cobran precios muchísimo más altos”, opinó.

En tanto, Gonzalo Casaravilla, presidente de UTE, dijo a El País que cuando se venden excedentes muy baratos a Argentina es porque hay un acuerdo con ese país, aunque afirmó que ahora, luego de firmar un importante convenio con Brasil en la última semana, el panorama puede cambiar (ver entrevista en esta página).

Por su parte, José Luis Pou, secretario ejecutivo de la Asociación de Grandes Consumidores de Energía, dijo que hace falta facilitar los contratos entre privados para la venta de energía y entendió que es necesario que UTE baje el costo de los “peajes” que cobra por el uso de la red.

¿Y la tarifa?

Al analizar los registros y en cuanto se observa que en los últimos meses se generó más energía de la que se consumió, de inmediato surge la pregunta: ¿qué espera UTE para bajar las tarifas?

El presidente del ente dice que se harán esfuerzos para bajarlas a futuro (sin fecha cierta) y explica que de no ser por el cambio en la matriz, el costo actual tendría que ser hasta 30% superior. En el sector privado, en tanto, consideran que UTE ya podría aplicar una baja.

“Se están empezando a dar las condiciones para bajar las tarifas. En los últimos dos o tres meses el exceso de energía que tuvo Uruguay fue muy significativo, y entonces antes que regalarlo a Argentina a esos precios ridículos, habría que transferirle al consumidor parte de ese beneficio. Aprovechar para que la industria recupere rentabilidad e incluso ayudar a que baje la inflación”, dijo el presidente de la Asociación de Generadores Privados de Energía.

Schaich también dijo que “hay que ver cómo habrían subido las tarifas en caso de no pasar todo esto, y hay que tener en cuenta que las tarifas no se fijan con una base matemática”.

GONZALO CASARAVILLA – PRESIDENTE DE UTE.

UTE, energía de sobra y tarifas que no bajan.

—¿Qué significa que Uruguay cambió su matriz energética?

—Hay que recordar las restricciones de los 80 ó 90, o saber lo que fueron los años 2006, 2008 y 2009 e incluso 2012, cuando había sequía y los costos se disparaban. Teníamos que comprar mucho combustible y ponerlo en las centrales térmicas, y ahora eso, en principio, ya no lo tenemos que hacer más. El cambio en la matriz eléctrica se da por varias dimensiones, pero la primera y más importante es que Uruguay tiene garantizado el acceso a la energía y además sin previsiones de susto. Veníamos en una dinámica en la cual los recursos hidroeléctricos ya estaban explotados en su capacidad máxima, y todo lo demás lo hacíamos con combustibles líquidos y máquinas ineficientes, mientras la demanda crecía año a año. Pero se cambió la pisada, porque las energías renovables, en particular la eólica, son el combustible más barato que puede tener Uruguay después de la energía hidráulica. En algún momento vamos a llegar a que el 100% de la energía eléctrica del país sea eólica, y no es futurología, sino que hace dos semanas, por ejemplo, en un momento de la noche el 83,4% de la energía utilizada fue eólica.

—¿Por qué afirma que ya no hay “previsiones de susto”?

—Porque antes, cuando venía una seca, pagábamos millones de dólares para cubrir el déficit. El nivel de vulnerabilidad que teníamos nos generaba una dependencia muy grande, pero hoy hemos bajado muchísimo esa vulnerabilidad, y podemos planificar un año con mucha mayor exactitud. No hay seca de viento ni de biomasa; incorporamos fuentes que nos dan más seguridad.

—¿Se puede pensar en desmontar la Central Batlle?

—Siempre vamos a necesitar un respaldo para que el sistema funcione. Se prevé que el componente térmico sea el 10% del abastecimiento, lo que viene creciendo es la eólica y la biomasa, mientras que la hidráulica se mantiene igual.

—¿La energía eólica es la protagonista del cambio de matriz?

-Si, es la gran protagonista, es la vedette en este cambio, pero no funciona sola. Si uno visualiza lo que puede ser a futuro, si mira lo que pasará para 2040, con la información que tenemos podemos proyectar una situación en la cual, con una demanda del doble a la actual, deberíamos llegar a unos 5.000 megavatios de eólica (cuatro veces más que ahora). Está claro que vamos a seguir incorporando eólica, y solo tenemos que ver en qué momento lo hacemos, en función de la demanda.

—¿Cuánto le costó al Estado la transformación de la matriz?

—Para poder transformar la matriz hubo que hacer dos cosas, no solo incorporar eólica, sino fortalecer las redes eléctricas y las interconexiones. En refuerzo de redes eléctricas se hicieron inversiones de unos US$ 300 millones en el período anterior, y tenemos US$ 400 millones para este. En el respaldo térmico hay US$ 500 millones de inversión, y en energía eólica entre el período anterior y este hablamos de US$ 3.000 millones, donde también hay inversión de privados. Para tener una idea del aporte de privados, se puede observar que el presupuesto de UTE en el período pasado fue de US$ 1.700 millones y el actual estará en el orden de los US$ 1.400 millones.

—¿Qué se hace con los excedentes de energía actuales?

—Los colocamos en Argentina y en unos días más empezaremos a tener condiciones formales para colocarlos en Brasil.

—Hay industriales que se quejan de que se le vende energía a Argentina hasta 10 veces más barata de lo que ellos la pagan. ¿Se dejará de vender a ese país para vender mejor a Brasil?

-Estamos pensando cómo optimizar la colocación de los excedentes, pero no se puede construir una política permanente en función de los ocasionales. Tenemos una ventaja y es que contamos con dos países muy grandes al lado. Siempre podemos buscar comerciar con ellos y obtener un beneficio. Ellos tienen una demanda infinita frente a nuestra generación, entonces puede haber una oportunidad. Cuando vendo excedentes muy baratos es porque hay un acuerdo con Argentina de que cuando nos sobra, compartimos los beneficios. Es el mejor precio: es el precio de compartir los beneficios con el vecino, pero ahora que tenemos otra alternativa, se va a optar.

—Si hay excedentes de energía, ¿por qué no bajan las tarifas?

-Si se mira cómo evolucionaron las tarifas en promedio de 2010 a la fecha, hemos ajustado hasta ahora el 53% del IPC. O sea, en promedio, la energía eléctrica en Uruguay es cada vez más barata. Si no hubiésemos cambiado la matriz, hoy las tarifas serían 30% más caras. Vamos a seguir trabajando para que cada vez que ajustemos lo hagamos por debajo del IPC, para que la energía cada vez sea más barata. Estamos a mitad del cambio de matriz; vamos a poder seguir bajando.

Las emisiones de CO2 pueden descender en 2015 por la ralentización en China

Las emisiones de CO2 pueden descender en 2015 por la ralentización en China

MFAEB

Según las palabras que me dijeron en la embajada de China en Uruguay: “A China no le interesa su sistema”

¡Bueno a MFAEBHM No le interesa su alerta roja de CO2!

Las emisiones de CO2 pueden descender en 2015 por la ralentización en China

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2623543/0/emisiones-dioxido-carbono/pueden-descender/por-ralentizacion-china/#xtor=AD-15&xts=467263

Las emisiones CO2 de China podrían disminuir por la ralentización de la economía y el mayor uso de energías renovables. En un estudio se estima que las emisiones podrían descender un 0,6% este año. China modificó sus cifras oficiales en noviembre para reflejar que ha consumido más carbón de lo que había estimado hasta entonces. Greenpeace considera que esto ha sucedido gracias a “la caída del consumo de carbón de China y a la revolución de las energías renovables”.

Las emisiones globales de dióxido de carbono (CO2) procedentes de combustibles fósiles pueden descender en 2015 debido a la ralentización de la economía en China y el aumento del uso energías renovables en el gigante asiático, según un estudio publicado este lunes en la revista Nature Cimate Change. Investigadores de la universidad británica de East Anglia estiman que las emisiones pueden declinar un 0,6% este año, un cambio de tendencia respecto al aumento cercano al 2,4% anual que se ha registrado como media en la última década. “China está haciendo enormes esfuerzos por solucionar su problema de contaminación y sus renovables están creciendo muy rápido”, señaló Corinne Le Quéré, coautora del estudio, para quien la “inestabilidad económica” y el descenso del consumo de carbón en el país asiático han jugado asimismo un papel central en esa posible reducción de las emisiones. China está haciendo enormes esfuerzos por solucionar su problema de contaminación y sus renovables están creciendo muy rápido Le Quéré considera que las predicciones son alentadoras, si bien alerta de que puede tratarse de una “anomalía”, en lugar del fin de una tendencia al aumento de las emisiones que comenzó con la revolución industrial y solo ha sufrido pausas en momentos como la caída de la Unión Soviética y la crisis económica de 2008. “El tiempo dirá si esta sorprendente interrupción en el aumento de las emisiones es transitorio o bien es el primer paso hacia la estabilización”, señala Le Quéré. Los resultados de este estudio son consistentes con otros análisis publicados este año por la Agencia de Evaluación Medioambiental de Holanda y la Agencia Internacional de la Energía (AIE) que apuntaban a una desaceleración del crecimiento de las emisiones en 2014. El descenso proyectado para este año por los investigadores de East Anglia se basa en los datos disponibles sobre consumo de energía en China y Estados Unidos, así como en las previsiones de crecimiento económico en el resto del mundo. En noviembre, China modificó sus cifras oficiales para reflejar que ha consumido más carbón de lo que había estimado hasta entonces, una variación que ha recogido el estudio británico. “No tenemos la capacidad de comprobar los informes sobre energía de los países. Tenemos que confiar en ellos para saber qué tipo de carbón utilizan”, indicó Le Quéré. La investigadora subrayó que espera que la Cumbre del Clima que se celebra estos días en París sirva para establecer mecanismos más “rigurosos y verificables” para cuantificar las emisiones que pueden afectar al cambio climático. “Esto no ha ocurrido por buena suerte” Por su parte, Greenpeace aseguró que “esto no ha ocurrido simplemente por la buena suerte. Tampoco es una sorpresa, es gracias a la caída del consumo de carbón de China y a la revolución de las energías renovables”. La organización ecologista considera que no es algo que se pueda celebrar de momento ya que “dos años de emisiones aparentemente estables no hacen una tendencia. Con la cantidad de CO2 en la atmósfera ya empujando 400 ppm, cada tonelada de petróleo, carbón o gas que quemamos está empeorando la situación, y no hay lugar para la complacencia”. Igualmente Greenpeace afirmó que no es suficiente “2015 va camino de ser el año más cálido registrado. Así, mientras damos la bienvenida a las nuevas cifras de emisiones, ofrecen un aliento de esperanza, pasará tiempo antes de poder relajarse y decir ‘trabajo hecho’ “.

Pekín declara por primera vez la alerta roja por contaminación

http://www.elmundo.es/ciencia/2015/12/07/5665662346163f665b8b45d4.html

ACTUALIZADO 07/12/201514:56Por primera vez en su historia, Pekín ha declarado la alerta roja por contaminación atmosférica -la más grave en una escala de cuatro-, una medida hasta ahora inédita que han adoptado debido al intenso humo que envuelve a la capital de China, informó hoy la agencia oficial Xinhua.La Oficina Medioambiental de Pekín, que ya estableció la alerta naranja este domingo poco después de que la metrópolis registrara los peores niveles de calidad del aire del año hace una semana, explicó en un comunicado que la alerta roja se activará mañana martes a las 7 de la mañana hora local (00:00 hora peninsular española) y permanecerá vigente hasta las 12 del mediodía del jueves (05:00 hora peninsular española)El anuncio de este lunes incluye una serie de medidas que pretenden reducir la polución del aire y combatir sus efectos. Entre ellas, se contempla la suspensión de los trabajos de construcción al aire libre, la paralización o limitación en la producción de las industrias más contaminantes y la fijación de varias restricciones al tráfico rodado, como la prohibición de circular a vehículos pesados o que los privados solo transiten en días alternos.RecomendacionesAdemás, aunque no es obligatorio, el anuncio también recomienda a guarderías, escuelas e institutos que suspendan las clases durante estos días, unos centros educativos a los que hoy las autoridades ya habían obligado a cancelar todas sus actividades al aire libre debido a la espesa capa gris que cubría los cielos de la ciudad. A los adultos, incluso a aquellos que gozan de buena salud, se les ha pedido que eviten realizar ejercicio en el exterior y que utilicen el transporte público.Las autoridades ambientales del país fueron objeto de duras críticas la semana pasada por no elevar de naranja a roja la alerta cuando la ciudad experimentó los mayores niveles de contaminación ambiental de este año durante cinco días, y muchos padres se quejaron de que deberían haber recomendado a sus hijos quedarse en casa y no ir a la escuela.Ese puede ser uno de los motivos por los que quizás las autoridades han decidido hoy elevar a rojo el nivel de alerta. Si bien las cotas de contaminación alcanzadas este lunes eran importantes, lo cierto es que eran menos intensas que las padecidas la semana pasada. Esos días, la concentración de partículas nocivas PM 2,5 en la capital se disparó hasta los 666 microgramos por metro cúblico, 26 veces más del máximo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), mientras que hoy a media tarde los niveles registrados en las inmediaciones de la plaza de Tiananmen eran de 240 microgramos. La OMS recomienda una máxima de 25 microgramos por metro cúbico.El Centro Nacional de Metereología ya advirtió el sábado de que el humo había vuelto a cubrir partes del norte y el centro de China, y que Pekín, Tianjin y Hebei se iban a ver afectados con fuerza desde ese día hasta el miércoles. Xue Jianjun, ingeniero del Centro Metereológico Nacional chino, explicó al diario China Daily que las causas de este nuevo episodio son las “emisiones industriales y un clima desfavorable”, y pronosticó que la situación no mejorará hasta la llegada de un frente frío este jueves.Fenómemo habitualLos episodios de contaminación atmosférica en las grandes urbes chinas son un fenómeno que se repite con asiduidad, pero que se agrava todos los inviernos a causa de unos sistemas de calefacción que se alimentan del contaminante carbón. Pese a que las autoridades llevan años tratando de reducir su dependencia sobre este recurso natural, lo cierto es que hoy en día su combustión todavia supone dos tercios de la energía producida en el país.En mayo de este año, China puso en marcha un nuevo programa para medir y reducir los niveles de contaminación que reemplazó a otro establecido en 2013. Este sistema mantuvo los cuatro colores empleados para calibrar la gravedar de la polución (rojo para el más grave, seguido de naranja, amarillo y azul), pero varió los requisitos acerca de cuándo emitir cada aviso. Desde ese momento, la normativa indica que las alertas naranja y roja deben ser lanzadas al menos 24 horas antes de que la contaminación alcance sus picos máximos.El anuncio de hoy ha coincidido con el inicio de las negociaciones políticas de los ministros de Medio Ambiente en la cumbre del clima de París (COP21) para tratar de alcanzar un acuerdo universal contra el calentamiento global antes del viernes. Coincidiendo con la apertura de esa cita el pasado día 30, Pekín ya decretó otra alerta naranja, en una jornada en la que el presidente chino Xi Jinping enumeró en la capital francesa los proyectos de su país (el que más emisiones de efecto invernadero lanza a la atmósfera) para reducirlas.Muchos estudios han vinculado la pésima calidad del aire en el gigante asiático con las decenas de miles de muertes prematuras provocadas por enfermedades respiratorias o cardiovasculares que allí se producen. Además, la contaminación es causa de descontento entre la población hacia su Gobierno, unas autoridades que pese a haber gastado miles de millones en mejorar la situación, no han logrado limpiar sus cielos.

España, a la cola en el índice de acción climática de los países

España, a la cola en el índice de acción climática de los países

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Esto es lo que no quiero para España.

¿Comprenden ahora fes-co2, comprende ahora el por qué le pedía ayuda Señora Cecilia Foronda?

Quiero que sea España una de las primeras que acepten mi sistema.

Ya que al parecer ninguna otra lo quiere aceptar.

¿Será que alguien está prohibiendo que se me contrate para que no se vean sus trapicheos dañados?

No, eso no es así. No se me contrata mi sistema porque ninguna Nación lo conoce aún.

Estados Unidos de América, México, España, Uruguay, Grecia, Malta, Chile, Argentina y seguro que alguno más también saben mi sistema, pero no lo han dicho aún.

En esta semana publico mi nuevo libro en Amazon.

No he querido hacerlo muy extenso y por lo tanto solo tendrá cerca de 100 páginas.

Si tienen la oportunidad de leerlo, no se lo pierdan.

España, a la cola en el índice de acción climática de los países

http://noticias.terra.com.co/ciencia/espana-a-la-cola-en-el-indice-de-accion-climatica-de-los-paises,350404fee4fc7836a01a416c1fce9ff57z37d3xm.html

España ha sido uno de los países que más ha caído en acción climática en el último año y se sitúa entre los que menos hacen para luchar contra el calentamiento, según el Índice de Comportamiento Climático presentado en la cumbre del clima por la Red de Acción Climática (CAN).

El Índice, que va por su décima edición, analiza y compara el comportamiento climático de los 58 países mayores emisores de CO2, responsables en su conjunto del 90 % de los gases contaminantes, y cuenta con la participación de más de 300 científicos expertos en energía de las naciones estudiadas.

Las variables escrutadas para poner nota son la evolución de las emisiones de los países, la eficiencia energética, la apuesta por las energías renovables y las políticas estratégicas de sus gobiernos para combatir el cambio climático.

De los 58 países, España queda en el puesto 41 por su comportamiento climático en el último año, 12 puntos más abajo que en 2014, y se halla en el grupo de países de acción climática “pobre”, por detrás de aquellos cuyas políticas frente al calentamiento son calificadas de “moderadas”, “buenas” o “muy buenas”.

La puntuación total de España en este lista es de 52,63, aprobado raspado comparado con los países que más puntuación logran: Dinamarca (71,19), el Reino Unido (70,13) y Suecia (69,9), aunque superior a otros desarrollados con notas realmente malas, como Australia (36,5), Japón (37,2) o Canadá (38,7).

Su puntuación, relativamente buena en la evolución de sus emisiones y en eficiencia energética, cae en picado debido a la mala nota obtenida por la política climática del Ejecutivo y por su “mal comportamiento” con las energías renovables, explicó Jan Burck, director del informe.

“El resultado de España hay que atribuirlo a la falta de políticas de cambio climático a nivel nacional y a cómo ha revertido su apoyo a las energías renovables, con carácter incluso retroactivo”, explicó Burck en respuesta a preguntas de Efe.

Agregó que la nota también “penaliza que el Gobierno actual no haya dado ninguna expectativa a los mercados de que vaya a volver a apoyar las renovables”.

“España es un país que va al revés del mundo en acción climática. Fuimos pioneros en ella con las renovables, pero -el Gobierno- ha destruido los avances que tardaron años en hacerse”, comentó en una entrevista telefónica Josep Puig, profesor de Energía de la Universidad Autónoma de Barcelona y uno de los autores españoles del estudio.

En España, añadió, “no existe política climática alguna más que lo que se hizo en el sector eléctrico en materia de renovables hace años”.

“La nota obtenida por España es muy baja, tanto por las renovables como por la ausencia de políticas reales contra el cambio climático”, subrayó.

A su juicio, España podría mejorar su puesto en el índice con actuaciones como el uso de biocombustibles para la maquinaria agrícola, la electrificación del transporte, sustituir el quemar gas y gasóleo para calentar agua con energía termosolar “y, por su puesto, apostando por las renovables”.

Respecto a ese tipo de energía, los autores del estudio detectaron “una tendencia mundial positiva” y es que tanto en 2013 como en 2014 la nueva potencia renovable instalada en el mundo sobrepasó la suma de toda las nuevas instalaciones de otro tipo de energías (gas, carbón, nucleares, etc.).

Las “grandes inversiones en renovables” y la “menor quema de carbón” han dado lugar también a que los dos grandes emisores hayan mejorado su posición: China baja del puesto 50 al 47 y EEUU del 46 al 34.