Fracking

Lo primero que nos encontramos y nos preguntamos es ¿Qué es el Fracking?

Por lo que entiendo es la perforación o rotura de capas con milimétricas fisuras, inyección de agua; que puede ser potable o no, mezclada con productos químicos y propantes que suele ser arena para mantener las fisuras abiertas y expandidas para que salga el gas o el petróleo que de otra forma no sería rentable sacarlo.

Entonces con estos datos podemos crearnos más interrogantes como ¿Qué pasa si no tienen agua no potable?

La respuesta creo que es muy obvia, se utiliza agua potable sin importar que nos estemos quedando sin agua.

¿Qué pasa con los productos químicos empleados?

Por lógica, esos productos se mezclan en la tierra y cuando llueve con el agua de lluvia. Esta agua sigue su curso y se mezcla con el agua de los ríos, lagos, manantiales y al final con los océanos.

¿Qué efecto puede llegar a ocasionar a la tierra?

Uno de los efectos que se puede predecir son los movimientos sísmicos. Esto tiene a los que están por el Fracking en contra de esta idea por no tener pruebas de ese efecto. En realidad, empleando la lógica, este procedimiento, las minas y los pozos petrolíferos pueden ser causantes de muchos de los movimientos sísmicos que se están padeciendo.

¿Cómo puede afectar a la salud humana o a toda clase de vida?

Según algunas agrupaciones, cuentan que los productos utilizados son de alto riesgo por producir cáncer y mutaciones.

Bueno si se ha podido crear el virus del VIH y el Zika, también se pueden crear productos de tanta fuerza como para crear el cáncer o mutaciones en los seres vivos.

Emisión de gases y su contribución al calentamiento global: 90% de las emisiones en el proceso de obtención del gas es metano (CH4), aunque también se emite dióxido de azufre (SO2), óxido de nitrógeno (NO) y compuestos orgánicos volátiles. Aunque la quema del gas natural emite menos dióxido de carbono (CO2) que otros hidrocarburos, el proceso completo de su explotación contribuye en mayor medida a la aceleración del cambio climático debido a las fugas de metano producidas durante su extracción. Estas emisiones pueden alcanzar 8% de la producción total de un pozo, es decir, 30% más que en los proyectos de gas convencionales. El metano es un gas de efecto invernadero con un potencial de calentamiento 86 veces superior al CO2 en el corto plazo, por lo que en 20 años el impacto de la extracción de gas de lutitas sobre el cambio climático puede superar en 20% el del carbón.

Los partidarios de la fracturación hidráulica argumentan que la técnica no tiene mayores riesgos que cualquier otra tecnología utilizada por la industria. Así lo indica, entre otros, el informe realizado por la Agencia de Protección del Medioambiente (Environmental Protection Agency, EPA) de Estados Unidos, el más completo hasta la fecha, tras cinco años de estudios y la revisión de 950 fuentes de información. El informe concluye que «las actividades de fracturación hidráulica no se han traducido en la generación sistemática de impactos sobre los acuíferos» («Hydraulic fracturing activities have not led to widespread, systematic impacts to drinking water resources»), y apunta que aquellos casos excepcionales en los que se haya podido producir contaminación, ha sido debido al uso de malas prácticas como defectos en la construcción de los pozos o en el tratamiento de aguas residuales, pero no de la fracturación hidráulica en sí misma.

¿Quién está pagando a EPA?

Me imagino quién, pero no tengo conocimiento y por lo tanto me voy a abstener en pronunciar nombres.

Cualquier persona con un poco sentido común, puede discernir la falsedad de este informe.

Entonces como conclusión diré que ante todos los datos que he recopilado en estos días, existen intereses financieros que se encuentran por encima de los intereses humanos o de vida, dando más detalles que algunas personas valoran más su propio bienestar QUE LA VIDA HUMANA.