Programa Nº18 La Tierra Plana Matrix y otras cosas

Programa Radio Renovable MFAEBHM

Programa Nº 18

Fecha de emisión 4 de Agosto de 2017

Locutor Lcdo. Manuel Falque

Tema tratado La Tierra Plana Matrix y otras cosas

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Epítome del programa

Hoy el Lcdo. Manuel Falque está muy jocoso y nos intenta poner una nota de humor.

Aristóteles, en su concepción del universo, los elementos, y su particular visión de la gravedad, asumió que la Tierra era esférica.

http://recuerdosdepandora.com/ciencia/astronomia/de-como-el-ser-humano-paso-de-ver-la-tierra-plana-a-verla-esferica/

Las pruebas que aportó Aristóteles de que la Tierra era esférica fueron concluyentes para la cultura griega, dándose a partir de este momento como un hecho común a todas las escuelas. Pero una vez que se conocía la verdadera forma de la Tierra, se quería conocer su verdadero tamaño, y ni los sistemas de medición, ni los sistemas números ayudaban para ello.

La primera persona en hacerlo, según los registros que nos han llegado a nuestros días, fue Erastótenes, quien bajo el mandato de Ptolomeo III, realizó una medición de la Tierra que aún sorprende a día de hoy por su precisión dados los medios de los que disponía. Erastótenes había observado que en Siena (una ciudad de la antigua Grecia correspondiente a la actual Asuán, en Egipto) en un día concreto del verano, una barra vertical sobre el río Nilo no daba sombra a mediodía. No recordaba haber visto ese mismo hecho en Alejandría, por lo que decidió medir gracias a ello el tamaño de la Tierra.

Para conseguirlo, con un carro contó el número de vueltas que daba en su traslado desde Siena a Alejandría, intentando respetar el camino más recto posible. De este modo estimó la distancia entre ambas ciudades en 5.000 estadios, el equivalente a 800 kilómetros. Valiéndose de este dato, la sombra proyectada por una barra vertical en Alejandría en el mismo día del año y de la geometría euclidiana, obtuvo que el perímetro de la Tierra era de unos 41.000 kilómetros, errando respecto al tamaño actual en tan sólo un 3%. Yendo más allá, Erastótenes creó los primeros mapas con meridianos y paralelos, que si bien no respetaban la realidad, si que sentaron un precedente de cara a la cartografía moderna.

De aquí en adelante, el concepto de Tierra esférica se fue expandiendo entre otras civilizaciones, erradicando la concepción de Tierra plana. Un dato que mencionar aquí es que, a diferencia de lo que muchos creen, tanto Cristóbal Colón como los Reyes Católicos eran conscientes de la forma esférica de la Tierra, siendo su única discrepancia su tamaño real. Cristóbal Colón estimaba un tamaño menor que le permitiría llegar a las Indias, que le habrían llevado a la muerte de no encontrar por fortuna un continente intermedio, América.

Nicolás Copérnico fue el primero en atreverse a desafiar la idea del cosmos que imperaba en el siglo XVI. Le siguió cien años más tarde, Galileo. Después de un largo y penoso juicio, el 22 de junio de 1633, se postraba de rodillas ante los jueces del Santo Oficio. Con la cabeza inclinada recitó la fórmula de rigor y negó la teoría heliocéntrica del Sistema Solar enunciada por Nicolás Copérnico. A sus 69 años, Galileo era un reconocido científico en la Europa de su tiempo, famoso por la claridad de sus escritos y por ridiculizar eficazmente a sus contrarios. La Iglesia, a través del Tribunal de la Inquisición, lo había doblegado. A pesar de ello, la leyenda cuenta que musitó: «Eppur si muove» («y sin embargo se mueve», refiriéndose a la Tierra). La ignominia había fraguado. La Iglesia hizo ostentación de su poderío, se metió en un terreno que no era el suyo y humilló a un sabio anciano. Más de 300 años después, reconoció públicamente su error y trató de limpiar de culpa la figura de Galileo, un poco tarde, pero no tanto, si las autoridades de la Iglesia aprendiesen la lección y reconociesen que los mundos de la ciencia y de la religión son distintos. La ciencia camina hacia la verdad a través de la experiencia bien hecha y contrastada y se rige por leyes. La Iglesia alumbra sus caminos con la fe y se rige por dogmas. Nunca más debería de producirse una condena tan injusta como la de Galileo o la de Nicolás Copérnico. La teoría geocéntrica considera que la Tierra es el centro del Universo y el Sol y los planetas giran a su alrededor. Es intuitiva (nada pone de manifiesto que la Tierra se mueva) y acorde con las Escrituras. El tratamiento matemático de Ptolomeo, explicando el movimiento de los planetas, la había consolidado. El monje polaco Nicolás Copérnico, casi un siglo antes de la vejación de Galileo, supuso que el Sol era el centro del Universo (teoría heliocéntrica) y que la Tierra y los demás planetas giran a su alrededor. Galileo se hizo copernicano mediante confirmaciones experimentales, especialmente las derivadas de la observación del firmamento con el telescopio que él mismo construyó. Los descubrimientos astronómicos recogidos en su libro Siderius nuntius (El mensajero de las estrellas, de 1610): cráteres de la Luna, la Vía Láctea como un conglomerado de estrellas, los cuatro satélites de Júpiter (Io, Europa, Ganimedes y Calisto) fueron determinantes para que Galileo abrazara la teoría heliocéntrica de Nicolás Copérnico. Más tarde descubriría que Venus tiene fases como la Luna, lo cual refuerza la idea de que los planetas (incluida la Tierra) giran alrededor del Sol. Galileo propuso al papa Urbano VIII escribir un estudio sobre las ideas de Nicolás Copérnico y el Papa lo aprobó, siempre y cuando no se demostrara demasiado entusiasmado con la idea. La obra (Dialogo sopra i due massimi sistemi del mondo, tolemaico e copernicano) se publicó en 1632 (un año antes del juicio) en forma de diálogo entre tres personajes. Salviati, que representa las opiniones de Galileo y defiende la teoría de Copérnico; Segredo, que hace las preguntas y se deja convencer por Salviati, y Simplicio, que defiende la teoría geocéntrica. Al papa se le hizo ver que Galileo no había seguido sus instrucciones, ya que defiende la teoría heliocéntrica y además dejaba al papa como un estúpido al representarlo en Simplicio. Urbano VIII aprobó entonces la acción del Santo Oficio, que acabó condenando a Galileo, quien se vio obligado a vivir en las afueras de Florencia y apartado de toda polémica.

La teoría de la Tierra plana

http://www.mundoesotericoparanormal.com/teoria-de-la-tierra-plana-y-si-no-fuera-como-nos-lo-contaron/

Según los defensores de esta teoría, la Tierra es un disco con el Círculo Polar Ártico en el centro y con un muro de hielo de 150 metros alrededor del borde en la Antártida. El día y la noche terrestre en la Tierra plana se explica debido a que el sol y la luna son esferas que miden 51 kilómetros moviéndose en los círculos a 4.828 km por encima del plano de la Tierra. A medida de que el sol se mueve más lejos, se contrae hasta que ya no es capaz de ser visto. El mismo fenómeno ocurre con las estrellas para causar su movimiento, moviéndose en un plano de hasta 4.989 kilómetros. Igual que unos focos, estas esferas celestes iluminan las diferentes partes del planeta en un ciclo de 24 horas. En la Tierra plana también hay una invisible “anti luna” que oscurece la luna durante los eclipses lunares. Por otra parte, la gravedad en la Tierra plana es inexistente, ya que la forma del disco se colapsaría sobre sí mismo. El disco de la Tierra plana acelera hacia arriba a 9,8 metros por segundo al cuadrado, impulsados por una fuerza misteriosa llamada energía oscura.

Nos ha hablado del Gran Hermano, de los conspiranoicos y de su forma de pensar o ver la vida tras 57 años de existencia.

¿Esta vida es de ensueño o es un sueño esta vida?

De esa forma terminó el programa de hoy viernes 4 de agosto de 2017

Gracias por su atención.

Un saludo, dos abrazos y tres aplausos para todos.

Habla pueblo Habla

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