Las trabas al autoconsumo son un palo más para el desarrollo de Extremadura

Empresarios de renovables: Las trabas al autoconsumo son un palo más para el desarrollo de Extremadura

El pulso legal que mantiene el sector de las renovables y el Gobierno de Rajoy ha vivido un nuevo capítulo con la sentencia del Supremo sobre el impuesto al sol.

Desestima el recurso contencioso-administrativo interpuesto por la Asociación Nacional de Productores e Inversores de Energías Renovables (Anpier). No lo considera un impuesto, sino la contribución que deben hacer las personas que tienen sistemas de autoconsumo en sus hogares por estar ‘enganchados’ a la red eléctrica.

Para el Cluster de la Energía de Extremadura supone un nuevo mazazo para las renovables. Vicente Sánchez, de cluster extremeño, lamenta que el Gobierno central se preocupe tanto por ganar sentencias de este tipo, “aunque hay que recordarle que en 2008 éramos un país puntero en materia de renovables, y que hoy estamos a la cola”.

Denuncia la presencia constante de trabas  burocráticas como legales para el desarrollo de autoconsumo. A su juicio son un ‘palo en la rueda’ del desarrollo para Extremadura.

Un sector según explica muy dinámico, con muchas expectativas de futuro, que en contra se topó por un marco legal desfavorable que frena tanto a pymes como a familias a montar su instalación de esta tecnología. A lo que suma el ‘frenazo en seco’ que supuso la entrada en vigor del Real decreto de la Ley 1/2012 por el que se suprimieron las primas a las renovables. De modo que ha sido a su juicio un  frenazo tanto en la generación de riqueza como de empleo.

Frente a esta situación, el Cluster de la Energía apuesta por tirar hacia adelante y centrarse en las nuevas oportunidades. Siempre, por supuesto, “mirando hacia la derogación de una normativa que no nos gusta, y de la que pedíamos su retirada antes de que saliera”.

“Queremos una apuesta real por el autoconsumo y por las renovables, una apuesta clara con horizonte a largo plazo, y que desaparezca de una vez esta inestabilidad normativa”. En torno a la última sentencia, Vicente Sánchez señala que el tribunal alega que se cobra por el mantenimiento de la red, frente a lo que argumenta que el usuario ya tiene un contrato con la red eléctrica y por lo tanto está pagando por esos servicios.

Ayudas de la Junta

El Ejecutivo extremeño ha puesto en marcha una  convocatoria de subvenciones para potenciar el uso de las renovables en los hogares y pequeñas empresas y mejorar la eficiencia energética, con una inversión de 5,7 millones de euros y 856 solicitudes.

Además de la fotovoltaica, se han solicitado ayudas otras fuentes como biomasa, aerotermia, geotermia, hidrotérmica y biogás.  La elevada demanda de la primera convocatoria demostró ser  una herramienta  eficaz frente al ‘miedo’ del impuesto al sol juicio de la Junta.

El objetivo, según declaraba meses atrás el consejero José Luis Navarro, ha sido extender el concepto de energías renovables al uso particular, doméstico y de pequeñas empresas.

http://www.eldiario.es/eldiarioex/economia/legales-burocraticas-autoconsumo-desarrollo-Extremadura_0_704130454.html

Corría el año 2007. Eran momentos de esplendor, de optimismo, de conciencia social. El mismo presidente del Gobierno que teníamos, José Luis Rodríguez Zapatero, era puro optimismo. Había cubierto muchas etapas, en todos los sentidos, pero nos encaminábamos a afrontar la ecológica. “El sol puede ser suyo”, decían los eslóganes. “Sea patriota, invierta en energías renovables”, alentaban desde todos los medios. El “Compromiso de Kyoto” achuchaba. Y en estas llegó el BOE. Oficializó lo que se creía que eran utópicas promesas. “La sociedad española actual demanda cada vez más la utilización de las energías renovables y la eficiencia en la generación de electricidad como principios básicos para conseguir un desarrollo sostenible desde un punto de vista económico, social y ambiental”. No decía estas palabras cualquier subsecretario de cualquier ministerio, no, eran letras de molde publicadas en el más oficial de nuestros diarios con la rúbrica del mismísimo don Juan Carlos. Era cualquier cosa menos papel mojado. Era palabra de Ley y de Rey. Ahí es nada.

De inmediato, los aviesos comerciales se pusieron en marcha. No era un negocio que se practicaba de profesional a profesional. El beneficio era para todos, era como una acción social. Bastaba con tener un terreno baldío o una nave industrial con techo aprovechable. Se ocupaban con placas solares y punto. Ni siquiera hacía falta dinero. El banco lo fiaba todo. El plan, una lotería: “Nosotros –nos decían- te hacemos el proyecto, conseguimos los permisos, te lo montamos todo, tú solo tienes que ir al banco a que te den el préstamo, empiezas a producir energía, Endesa te la compra a buen precio, con lo que te dan pagas tu cuota del préstamo; en diez años, préstamo pagado, y, a partir de ahí, todo para ti, un chollo”. No era un cuento de la lechera cualquiera. Era más o menos así lo decía el BOE.

62.000 familias españolas entraron al trapo. De ellas, 16.000 son andaluzas y 1.600 son almerienses. Lo hicieron de buena fe, confiadas en el rigor de la publicación oficial, en la seguridad que da un Estado de derecho. La realidad es que todos nos volvimos locos: en solo dos años se instalaron en España 4.200 megavatios de energía solar fotovoltaica. Un disparate. Las previsiones eran de solo 400. En 2008 empezaron los primeros recortes y en 2010 un real decreto establecía “medidas urgentes para la corrección del déficit tarifario del sector eléctrico”. Era un pisoteó a las condiciones del BOE. Se recortaban las ayudas a los huertos solares en un 45%. Y lo peor, con efectos retroactivos. Las cuentas ya no cuadraban. Lo que se vendía como un equilibrio financiero ahora hay que ponerle mucho dinero encima. Y el banco no perdona: o pagamos o nos embargan.

La mayoría de las inversiones la hicieron particulares. Pero también entraron en el negocio, en instalaciones grandes, muchos fondos de inversión internacionales. Éstos no asumen la estafa así como así. Las demandas siguen su curso. Si los tribunales internacionales les dan la razón, los tribunales españoles tendrán también que atender las demandas de los inversores domésticos. Es la esperanza que queda. Mientras tanto, mucha gente de buena fe tendrá que convivir con la ruina. Todo muy lamentable. E injusto.

http://www.lavozdealmeria.es/vernoticia.php?IdNoticia=140965&IdSeccion=9

La batalla para mitigar el calentamiento no está perdida; algunos datos recientes alimentan las esperanzas de que se puedan cumplir los objetivos del acuerdo de París contra el cambio climático.

Ciertamente, la brecha que hay entre los recortes de emisiones de gases prometidos por los gobiernos y las reducciones pedidas por los científicos para el 2030 son enormes, y no evitan los riesgos de un cambio climático peligroso. Pero el descenso del consumo de combustibles fósiles los últimos años, entre otros factores, hace pensar a algunos expertos que no hay que tirar la toalla.

El director ejecutivo del Programa de la ONU para el Medio Ambiente, Erik Solheim, afirmó el martes que EE.UU. podría cumplir el Acuerdo de Paris a pesar de que el presidente Donald Trump está decidido a ejecutar su plan para retirar a su país de este pacto internacional.

“Con toda probabilidad, Estados Unidos cumplirá con su compromiso de París; y no será por la Casa Blanca, sino por el sector privado”, dijo. Su argumento es que, pese a este discurso de Trump, “todas las grandes compañías norteamericanas” están trabajando para realizar actividades más limpias.

Scott Pruitt, jefe de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), firmó el pasado 10 de octubre la propuesta legislativa que derogará el Plan de Energía Limpia ultimada en el 2015, para revitalizar la industria del carbón (el combustible que tiene más impacto climático) y reducir las medidas de protección ambiental. Sin embargo, los funcionarios de la ONU resaltan que muchas compañías, al margen de la postura oficial de su país, han emprendido otro camino diferente. John Christensen, alto funcionario del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), ha señalado que algunos estados de EE.UU., como California, están “actuando independientemente de lo que la Casa Blanca decida”. Muchas voces opinan que en EE.UU. no se frenará la decadencia del carbón, pues este combustible está lejos de poder competir con las fuentes de energías más limpias y más baratas.

Las emisiones en Estados Unidos caen (pero menos de lo necesario)

De hecho, las emisiones de gases invernadero en EE.UU. están cayendo desde el 2008, lo que coincide con un momento en que el gas natural y las energías renovables (eólica y solar, sobre todo) han empezado a sustituir al carbón en la generación eléctrica. Algunos estados han declarado que continuarán su apoyo a la acción climática para cumplir el acuerdo de París. La economía de California ha crecido rápidamente los últimos años, y ahora el 25% de su electricidad procede de las fuentes de energía renovables (otro 10% adicional de la hidroeléctrica) y sólo el 4% del carbón.

Según un análisis del Grupo Rhodium (a partir de las políticas de Trump), las emisiones de gases invernadero de los Estados Unidos probablemente caerán entre 15 y 19% en el 2025 respecto a los niveles de 2005, en lugar de sufrir un descenso de entre el 26% a 28% prometido por la administración Obama.

Pero no conviene pasar al triunfalismo injustificado. El PNUMA ha precisado que, en cualquier caso, los planes gubernamentales mundiales y las promesas del sector privado y de las autoridades locales hacen prever un aumento de la temperatura de al menos 3º C para el 2100, lejos por lo tanto de la meta del acuerdo de París.

En este acuerdo se fijó como objetivo limitar el calentamiento a 2 ºC o menos (respecto a la temperatura de la época preindustrial).

Los datos positivos de China son otro argumento alentador

Otro motivo para el optimismo es que aumenta la intensidad energética. En los últimos 50 años, el crecimiento de la economía y las emisiones de CO2 ha ido paralelo. Es decir, un mayor crecimiento económico se ha correspondido con un aumento del consumo de energía, más quema de combustibles fósiles y más gases invernadero. Sin embargo, en los últimos cuatro años la tendencia ha variado: ha continuado creciendo la economía mientras que las emisiones se han estabilizado. En este sentido, ha sido clave la apuesta de China, que intenta sustituir el carbón por energías limpias.

China, con una población de 1.400 millones de personas y un crecimiento económico fuertemente dependiente del abastecimiento del carbón, es el país con más emisiones de gases invernadero. Pero las ha estabilizado desde el año 2013. En el 2014, el presidente Xi Jingping prometió que las emisiones de gases invernadero alcanzarían su pico en el año 2030, para iniciar a partir de ese momento un descenso a partir de ese momento. Ese plan estratégico requería grandes cambios. Y eso lo que esta pasando. La tasa de crecimiento del CO2 se ha ralentizado drásticamente; el Gobierno ha cancelado unas 100 nueva plantas de carbón a principios de este año.

La conferencia de Bonn tomará el pulso a la voluntad política

La 23.ª conferencia de Cambio Climático de la ONU, que se celebrará en Bonn entre el 6 y 17 de noviembre, debe servir para fijar las reglas que deben concretar el funcionamiento del acuerdo de París contra el cambio climático. Ésta será una gran oportunidad para calibrar el grado de voluntad de los países de mantener sus compromisos tras el anuncio de Donald Trump de retirarse del acuerdo. “No basta con decir: ‘¡sí, sí, nosotros seguimos en pacto de París!’, sino que se necesita abordar una verdadera transformación real de los sectores económicos i financieros y demás, para cumplirlo; y eso todavía no se ve con claridad”, dice Teresa Ribera, directora del Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales (Idris, por sus siglas en inglés). Ribera detecta también signos positivos en China, India o Estados Unidos, pero ve a Europa “peléandose y adormecida en el reparto interno de esfuerzos”, dice en relación a la negociación sobre reducción de emisiones de CO2que se ultimando en el seno de la UE con vistas al 2030.

Sobre los fondos económicos, Ribera afirma que se ha avanzado en la movilización de recursos en la banca de desarrollo y en las inversiones privadas (que van incorporado los criterios de protección climática), aunque “aún faltan fondos solidarios” para afrontar la respuesta a las situaciones de alerta, emergencia y adaptación al cambio climático en los países menos adelantados y vulnerables.

Diálogo en el 2018, revisión

La 23.ª conferencia de Cambio Climático de la ONU que se inicia en Bonn tiene varias misiones. Primero, debe concretar los detalles sobre la celebración en el 2018 del primer gran “diálogo facilitador”, un encuentro que deberá servir para que los países tengan una visión global y puedan actualizar sus esfuerzos realizados para reducir las emisiones y elegir qué caminos o opciones deben emprender para mejorar sus acciones. El objetivo último debe ser ver qué se ha hecho y qué queda por hacer.

“Las emisiones de gases ya han copado el 80% del espacio que la atmósfera puede asumir”, destaca Ana Belén Sánchez, responsable del Área de Sostenibilidad de la Fundación Alternativas.

En segundo lugar, en Bonn se deben definir las reglas mediante las cuales los países deberán informar y revisar los planes de acción climática comprometidos, pues se necesita que esas reglas sean transparentes para planificar la acción conjunta y mejorar la cooperación internacional. Se debe asegurar que todos ellos midan sus emisiones de gases de manera igual y homologable.

Los países deben evaluar lo que han hecho hasta ahora para tener aprobadas sus nuevas contribuciones de acción climática (con nuevas medidas de reducción de CO2) en el 2020. Asimismo, en el 2023 se celebrará una conferencia para hacer la primera revisión global (con un nuevo reparto de esfuerzos y compromisos) que se hará cada cinco años. El objetivo última incrementar la ambición, vista la brecha entre las reducciones de emisiones prometidas y las que reclaman los científicos.

“España no hace nada”

Mientras tanto, en España diversas entidades sociales critican la “inacción” del Gobierno en materia política climática. “Han pasado dos años desde la aprobación el Acuerdo de París; aumentan las emisiones de gases y no se han adoptado ninguna medida”, dice Teresa Ribera, ex secretaria de Estado de Cambio Climático con el PSOE.

La ministra de Agricultura y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, prometió hace casi un año la ley de Cambio Climático, pero la consulta pública previa concluyó hace poco, y el primer borrador de la ley no estará hasta el primer trimestre del 2018.

Mientras, los anuncios del ministro de Energía, Álvaro Nadal, en los que garantiza larga vida a las plantas térmicas de carbón (de gran impacto climático) han irritado a los grupos ecologistas y decepcionado a los sectores empresariales interesados en las energías limpias. Una campaña conservacionista ha pedido el cierre paulatino de las 15 térmicas de carbón españolas; pero el Gobierno prepara un decreto para evitar el cierre de las plantas térmicas de Teruel y Compostilla (León), frente a la voluntad expresada por la empresa Enel, que no las ve rentables, dadas las inversiones de descontaminación necesarias.

Teresa Ribera y grupos ecologistas (WWF, SEO/BirdLife, Greenpeace…) sostienen que las políticas de Nadal son “contradictorias” e “incohrentes” con el Acuerdo de París contra el cambio climático. “Hay que hablar claro; las medidas de Nadal son sospechosas, cuando menos”, añade Ribera. Interpretan que la intención de Nadal al querer mantener abiertas estas dos centrales de carbón responde a razones electoralistas en Asturias, Castilla y León y Aragón.

“Necesitamos una ley de Cambio Climático con una hoja de ruta, para ir reduciendo las emisiones de gases y llegar a la descarbonización de la economía en el 2050. Ahora no se hace nada. La UE nos pide fiscalidad ambiental”, dice Ana Belén Sánchez, directora de Sostenibilidad de la Fundación Alternativas.

En paralelo, fuentes de la Administración catalana critican el recurso de inconstitucionalidad presentado el viernes contra la ley de Cambio Climático del Govern, que afecta al grueso de la ley, y muy especialmente al impuesto del CO2 –que debería instaurarse en el 2018–, destinado en parte a financiar la acción climática (energía limpia…) y también a conseguir fondos para proteger los espacios naturales. “Es lamentable”, dicen esas fuentes.

El objeto de la Ley es la regulación de las medidas encaminadas a la mitigación y la adaptación al cambio climático, la definición del modelo de gobernanza de la Administración pública con relación al cambio climático y el establecimiento de impuestos como instrumento para actuar contra el cambio climático.

Hoy 7 Noviembre 2017 en http://bit.ly/radiorada hablaré sobre estos temas y otros temas más de suma importancia.

 

La COP23 sabe a sostenibilidad

La conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático (COP23), que tendrá lugar del 6 al 17 de noviembre en Bonn, Alemania, está diseñada para incrementar la acción climática y un desarrollo más sostenible en todos los niveles de la sociedad. Los organizadores de la COP23 predican con el ejemplo y quieren que la conferencia se haga de la forma más sostenible posible. El equipo de comunicación de ONU Cambio Climático ha iniciado una serie especial que analizará los diferentes aspectos de la sostenibilidad, incluidos el transporte, la gestión de residuos, la restauración, la energía y la compensación del carbono. En este nuevo capítulo de nuestra serie, le echaremos un vistazo a la comida.

Esto es lo que dicen ustedes en su página web: https://cop23.unfccc.int/es/news/la-cop23-sabe-sostenibilidad

Pero analicemos punto por punto lo que ustedes escriben, porque escribir es relativamente fácil, lo complicado es hacer creíble las palabras que juntas no solo forman frases, sino forman esperanzas, objetivos, muchas veces frágiles. Por lo tanto ustedes tienen que asumir la responsabilidad que pueden ocasionar esas palabras sin el objetivo final conseguido.

Siempre podemos pensar que el objetivo es dar falsas esperanzas a ciertos niveles sociales, bajo manipulaciones de esas mismas palabras, hacer creer que ustedes están haciendo todo lo posible, pero siempre encuentran detractores a los cuales culpar de que no salen los planes tal y como desean.

Para que ustedes mismos comprendan de que estoy hablando, les voy a poner unas frases de ustedes mismos: “En las últimas dos décadas, el mundo ha alcanzado logros considerables en cuanto a desarrollo humano. La pobreza extrema se ha reducido significativamente, el acceso a la educación primaria y los índices sanitarios han mejorado, y se han realizado progresos sustanciales a la hora de promover la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres. Los esfuerzos por cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio han contribuido a este progreso y permitido a las personas de todo el mundo mejorar sus vidas y sus perspectivas de futuro. Sin embargo, a pesar de estos logros destacables, la pobreza extrema sigue siendo un reto importante, con más de 700 millones de personas a nivel mundial que viven con menos de 1,90 USD (en términos de paridad de poder adquisitivo) al día. Las desigualdades o bien son elevadas o bien van al alza, especialmente dentro de los países. Los niveles de desempleo y empleo vulnerable son altos en muchos países, especialmente entre la población joven. El consumo y la producción no sostenibles ejercen presión sobre los ecosistemas más allá de sus límites, socavando su capacidad de proporcionar servicios vitales para la vida, el desarrollo, y su propia regeneración. Las tensiones asociadas con la inestabilidad macroeconómica, los desastres vinculados a las amenazas naturales, la degradación medioambiental, y el malestar sociopolítico repercuten negativamente en la vida de millones de personas. En muchos casos, estas tensiones obstaculizan, cuando no revierten, el progreso ya conseguido al cumplir objetivos de desarrollo acordados a nivel nacional e interno. Para preservar los logros alcanzados y abordar los actuales retos para el desarrollo a los que se enfrenta el mundo se necesita algo más que pequeños cambios.”

La OIT estima que el desempleo mundial aumentará en 3,4 millones en 2017

¿No creen que esa cantidad es suficiente para crear inestabilidad en el desarrollo sostenible?

Nota: Las cifras para 2017 y 2018 son proyecciones. La tasa de pobreza de los trabajadores se define como la proporción de la población empleada que vive en pobreza extrema o moderada, por ejemplo con un ingreso per cápita de menos de 3,10 de dólares al día.

* El agregado Mundo para los trabajadores pobres no incluye a los países desarrollados.

Fuente: OIT, Modelos econométricos de tendencias, Noviembre 2016.

“Estamos enfrentando un doble desafío: reparar los daños causados por la crisis económica y social mundial y crear empleos de calidad para las decenas de millones de personas que cada año se incorporan al mercado laboral,” señaló el Director General de la OIT, Guy Ryder.

“El crecimiento económico sigue defraudando y es inferior al esperado, tanto en su nivel como en su grado de inclusión. Esto dibuja un cuadro inquietante para la economía mundial y su capacidad de crear empleos suficientes, mucho menos empleos de calidad. La persistencia de un alto nivel de formas de empleo vulnerable, asociada a una evidente falta de progresos en la calidad de los empleos – aún en países donde las cifras agregadas están mejorando – es alarmante. Debemos garantizar que las ganancias del crecimiento sean compartidas de manera inclusiva,” agregó.

El informe muestra que las formas de empleo vulnerable – como los trabajadores familiares no remunerados y los trabajadores por cuenta propia – deberían constituir más del 42 por ciento del empleo total, es decir 1.400 millones de personas en el mundo en 2017.

“De hecho, en los países emergentes casi uno de cada dos trabajadores ocupa un empleo vulnerable, y en los países en desarrollo, más de cuatro de cada cinco trabajadores,” declaró Steven Tobin, economista principal de la OIT y principal autor del informe.

Por consiguiente, se estima que el número de trabajadores en empleo vulnerable aumentará de 11 millones cada año, siendo Asia Meridional y África Subsahariana las regiones más afectadas.

Tendencias regionales contrastantes

Los autores advierten además que los desafíos del desempleo son particularmente graves en América Latina y el Caribe, donde las cicatrices de la reciente recesión tendrán un importante efecto de arrastre en 2017, así como en África Subsahariana, que registra su nivel de crecimiento más bajo en dos décadas. Ambas regiones enfrentan un fuerte aumento en el número de individuos en edad de trabajar.

Por el contrario, el desempleo debería disminuir en 2017 en los países desarrollados reduciendo su tasa a 6,2 por ciento (frente a 6,3 por ciento). Pero el ritmo del progreso está desacelerando y hay señales de desempleo estructural. En Europa y América del Norte, el desempleo de larga duración sigue siendo obstinadamente alto en comparación con los niveles anteriores a la crisis y, en el caso de Europa, sigue ascendiendo a pesar del descenso de las tasas de desempleo.

Los déficits de trabajo decente alimentan el descontento social y el deseo de migrar

Otra tendencia importante destacada en el informe es que la reducción en la pobreza de los trabajadores se está desacelerando, comprometiendo la perspectiva de erradicar la pobreza como establecen los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. El número de trabajadores que ganan menos de 3,10 dólares al día incluso debería aumentar de más de 5 millones durante los próximos dos años en los países en desarrollo.

Al mismo tiempo, el informe advierte que la incertidumbre mundial y la falta de empleos decentes, entre otros factores, alimentan el malestar social y la migración en muchas partes del mundo.

Entre 2009 y 2016, la proporción de población en edad de trabajar que desea migrar al exterior aumentó en casi todas las regiones del mundo, a excepción de Asia Meridional, Asia Sudoriental y el Pacífico. El incremento más importante tuvo lugar en América Latina y el Caribe y en los Estados Árabes.

Un llamado a favor de la cooperación internacional

En lo que se refiere a las recomendaciones en materia de políticas, los autores estiman que un esfuerzo coordinado dirigido a ofrecer estímulos fiscales y un incremento en la inversión pública que tenga en cuenta el espacio fiscal de cada país, proporcionaría un impulso a la economía global y reduciría el desempleo mundial en 2018 de cerca de 2 millones en relación a las previsiones iniciales.

Sin embargo, estos esfuerzos deberían estar acompañados de una cooperación internacional.

“Estimular el crecimiento económico de manera equitativa e inclusiva precisa de un enfoque político multifacético que aborde las causas subyacentes de este estancamiento prolongado, como la desigualdad de los ingresos, y a la vez considere las particularidades de cada país,” concluyó Steven Tobin.

Por lo tanto una de las dos partes está mintiendo descaradamente.

Cuando en realidad el problema del Desarrollo Sostenible es la sociedad capitalista, pero, no cualquier sociedad capitalista, sino la sociedad capitalista multinacional.

Una judía está estrechamente relacionada con todo.

Una acción sobre esa judía, implica una reacción en el resto del mundo financiero. Esa acción la podemos clasificar como modificación de genes, incorporación de acciones que implican o pueden implicar en salud, mercado de transporte, banca y como resultado final podría implicar hasta las fuerzas de seguridad.

Quien dice una judía, puede decir, una bala, una vacuna, un vehículo o una ropa.

La inocencia y la necesidad están tan estrechamente relacionadas que todo el mundo lo reconocería como algo totalmente necesario, sin pensar que pueden ser manipulados los productos necesarios para sobrevivir y estos mismos productos incrementar los capitales del sistema capitalista.

Para eliminar la pobreza del mundo, se tienen que atacar por varios frentes con el fin de favorecer al desarrollo sostenible.

1º debilitar ligeramente el mundo capitalista, aumentando los impuestos y eliminando esos beneficios que los hacen intocables a la hora de pagar los impuestos.

2º fortalecer el mercado de la robótica como herramienta para realizar trabajos.

3º fomentar la producción eco agraria, eco ganadería, eco piscícola y para energizar toda esa industria se tiene que fomentar las energías renovables eficientes.

Existe un estrecho vínculo entre la vulnerabilidad a los desastres y la pobreza, y ambas esferas tienen efectos que se refuerzan mutuamente. Las personas más pobres generalmente están más expuestas y son más propensas a sufrir peligros. Sus bienes, los puramente imprescindibles para garantizar la subsistencia, desaparecen durante los desastres, empeorando todavía más su capacidad de reaccionar, asimilar el contratiempo y recuperarse.

En un número significativo de países, los crecientes índices de desempleo pueden alimentar el descontento social. Más de 200 millones de personas en todo el mundo no tienen empleo, con una cifra de 74 millones de jóvenes (de edades entre 15 y 24 años) que buscaban trabajo en el año 2014.

Con un desarrollo sostenible y aprobando en todo el mundo la renta básica universal, la distribución de la población por las zonas deshabitadas.

El gran problema sería contentar a las grandes empresas y a los lobbying. Crear leyes que persigan a los políticos corruptos y que si fuera preciso se tendría que repartir los bienes por todo el estado como compensación del delito realizado.

¿Cómo van a gestionar los residuos los organizadores de la COP23?

La conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático (COP23), que tendrá lugar del 6 al 17 de noviembre en Bonn, Alemania, está diseñada para incrementar la acción climática y un desarrollo más sostenible en todos los niveles de la sociedad. Los organizadores de la COP23 predican con el ejemplo y quieren que la conferencia se haga de la forma más sostenible posible. El equipo de comunicación de ONU Cambio Climático ha iniciado una serie especial que analizará los diferentes aspectos de la sostenibilidad, incluidos el transporte, la gestión de residuos, la restauración, la energía y la compensación del carbono. En este nuevo capítulo de nuestra serie vamos a echar un ojo a la gestión de los residuos.

Los grandes eventos internacionales, como la COP23 en Bonn, atraen a mucha gente y generan una cierta cantidad de desperdicio. Por eso, los organizadores de esta reunión prestan mucha atención a la gestión y al reciclaje de desechos, desde los envoltorios de alimentos hasta el material necesario para construir edificios temporales.

A escala mundial, la prevención y recuperación de residuos ayuda a evitar las emisiones de gases de efecto invernadero en todos los sectores de la economía. La reducción de los deshechos es, por lo tanto, esencial para alcanzar los objetivos establecidos tanto en el Acuerdo de París sobre el cambio climático como en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

“Básicamente, la idea es sobre todo evitar la generación de residuos”, afirma Stefanie Degreif, que trabaja para el Oeko Institut y contribuyó en el concepto de sostenibilidad de la COP23 encargado por el Ministerio de Medio Ambiente de Alemania. “Si no se puede evitar generar residuos, se debe intentar reutilizarlos. Eso significa recogerlos y separarlos, y luego reciclarlos. Solo al final del proceso, se desecha lo que no se pudo ni evitar ni se puede volver a utilizar”, añade.

Ir paso a paso

La forma en la que los investigadores de sostenibilidad, como la propia Degreif, abordan el tema de la gestión de residuos en una conferencia es llevar las cosas paso a paso. “Comenzamos preguntándonos por los participantes: ¿qué hacen y qué experimentan realmente en la reunión? De esta manera, identificamos, por ejemplo, preguntas tales como ‘de qué material está hecho el vaso de mi café’, y así sucesivamente. Y, entonces, es cuando hacemos los cambios”.

En la COP23, la mayoría de las tazas de café, por seguir con el ejemplo mencionado, serán “multiuso”, al igual que la vajilla y cubertería que se utilice en los puestos donde se sirva comida. Para reducir la cantidad de botellas de agua y tazas de un solo uso, todos los participantes recibirán una botella de uso múltiple gratuita para rellenar con fuentes de agua disponibles en distintos lugares de la conferencia.

Además, si las botellas se han comprado en la zona Bonn, se alentará a los participantes a depositarlas, una vez vacías, en los contendores designados. De este modo se donará el depósito al Programa del Nuevo Mundo, una asociación entre la Fundación Coca Cola y Global Water Challenge.

Sin embargo, los organizadores no solo quieren evitar el uso del plástico. También el del papel. Contrariamente a pasadas grandes conferencias sobre el cambio climático de la ONU, en los últimos años las COP se han convertido en su mayoría en eventos con “poco papel”.

COP21 en París. Cada vez resulta menos usual que los delegados y funcionarios utilicen copias impresas de documentos

En las reuniones sobre el clima de la ONU eran usuales las copias impresas de boletines informativos, resúmenes de eventos y el programa diario. Sin embargo, hoy en día, la información clave siempre está disponible en su versión electrónica. Si se solicita, los delegados de la conferencia aún pueden obtener impresiones, pero serán de doble cara y en papel reciclado.

Facilitar al máximo la separación y la recogida de desechos

Así como el uso de papel, botellas de plástico desechables y tazas pueden, y deben, reducirse, en algún momento los participantes necesitarán tirar papel, envoltorios de plástico o restos de comida.

En la COP23, este tipo de basura se recogerá por separado, lo que no será tarea fácil.  Las costumbres en lo que respecta a la recogida y el reciclaje de desechos son muy distintas en función del origen de las personas.

Gracias a los distintos colores y unos simples iconos, separar los residuos será más sencillo para los participantes.

“Estamos tratando de hacerlo lo más fácil posible”, dice Marc Nettelbeck, miembro del grupo de trabajo para la sostenibilidad de la COP23. “Todos los contenedores de basura parecen iguales, pero están codificados por colores. Por ejemplo, los contenedores azules son siempre para el papel. Además, usamos símbolos y pictogramas, lo que clarifica aún más las cosas”.

“Por otro lado”, agrega Nettelbeck, “si algún participante se acerca a los contenedores de basura con algo en la mano para tirar, pero parece perdido, habrá voluntarios que le ayudarán a deshacerse de los borradores de papel, las botellas de plástico, o los envoltorios de los dulces, por citar unos ejemplos”.

La gran mayoría de las estructuras temporales de la COP23 se reutilizarán

Las principales conferencias de la ONU sobre cambio climático necesitan mucho espacio. La ubicación precisa de las COP se suele conocer con relativamente poco tiempo de anticipación, por lo que es difícil realizar reservas anticipadas de espacios. Por eso, son necesarios edificios temporales para complementar los existentes en el lugar. En la COP23, la zona que acoge eventos de acción climática, eventos paralelos, exhibiciones y actividades de los medios de comunicación, así como pabellones para las delegaciones, la llamada “zona Bonn”, está compuesta en su totalidad por estructuras temporales. Incluso en la “zona Bula”, donde se llevarán a cabo las negociaciones de la ONU sobre el clima, existe una serie de estructuras temporales.

Pero temporal no significa necesariamente de un solo uso, afirma Vu Le Anh, también miembro del grupo de trabajo para la sostenibilidad de la COP23. “La mayoría de los materiales utilizados para estas estructuras temporales se usarán posteriormente para otros proyectos”, dice Anh, “así que esto no es algo que se use durante dos semanas y luego se deseche”.

Lo mismo se aplica a las alfombras utilizadas en los edificios temporales, muchas de las cuales están compuestas por azulejos relativamente pequeños. Esta estructura, llamada modular, ayuda a evitar el desperdicio, dice Anh. “Si hay una mancha en una parte de la alfombra, no se tiene que tirar todo, solo la parte que está realmente manchada”, explica. Todas las demás baldosas se reutilizarán después del evento.

A veces, resulta imposible no generar residuos. Pero Dennis Winkler, responsable del grupo de trabajo para la sostenibilidad de la COP23, espera que se reutilicen incluso las piezas más pequeñas del material. Se ha pensado incluso reciclar la mayoría de los carteles y lienzos promocionales, y posiblemente producir bolsas con ellos, o usar el material para fabricar botellas reutilizables para COP24 en Polonia.