Energías renovables, viento, sol y dudas

MFAEB

MFAEB por eso hace el contrato de alquiler de servicio a la Nación y como representante el Gobierno. El Gobierno es el comprador y bajo contrato se aplica un precio.

Yo no alquilo mi sistema ni a empresas, ni a particulares, de la misma forma que no entrará en bolsa, ni tendrá socios o inversores.

Ninguna de las partes podrá cambiar el precio hasta la fecha estipulada y si así lo hiciere se romperá el contrato con la correspondiente indemnización a la parte afectada.

MFAEB quiere jugar este juego, pero con las mismas reglas para ambas partes.

Ahora están las naciones compitiendo por ser la número uno en la carrera de las energías limpias, mi sistema les garantiza el 100% de su electricidad necesaria, de forma ilimitada, sostenible y efectiva, pero las reglas del juego pueden ser que no sean las mismas que ustedes tienen.

Sigan jugando, el cambio climático también sigue jugando y no con sus reglas.

¿Piensan que le pueden ganar en este juego?

El cambio climático no se conforma solo con la producción de la electricidad, juega con el transporte colectivo, de mercancías e individual, aparte de otras cosas.

¿Tienen un sistema que pueda soportar esa “burbuja” creada por el sistema o por los que manipulan el sistema?

Veamos quién es el más fuerte, el sistema contra el cambio climático.

¿Quién va a ganar este juego?

No hace falta estudiar en Harvard, Oxford, La Complutense o en la mejor Universidad del Mundo para saber quién va a perder y por mucho, de la misma forma que todos sabemos quién en realidad va a perder y quién va a ganar de los perdedores.

Unos van a morir sufriendo y otros se preparan para sobrevivir sin dar importancia a los que van a morir, pero en realidad la naturaleza ¿les va a permitir eso?

Todo dependerá de la acción de Juan Pueblo, de todos los habitantes, de todos los seres vivos.

Paris será la sede donde se reúnan los grandes de este juego, los grandes que no harán otra cosa que hablar y hablar, pero en definitiva lo que creo que van a hacer es pensar la forma de ganar ellos más y librarse lo mejor que puedan de los efectos.

¿Eso es lo que realmente quieren los habitantes del Planeta Tierra?

Energías renovables, viento, sol y dudas

05/04/2015

Loreto Gutiérrez / Las Palmas de Gran Canaria

Incertidumbre. Hasta hace poco producir energía limpia era, además de beneficioso para el medioambiente, rentable. Pero Industria decidió pinchar la “burbuja” y cambió las reglas a mitad de juego. Hoy los inversores denuncian que la situación es insostenible.

Imagine que le ofrecen una inversión interesante, que le dará una buena rentabilidad tras un tiempo razonable de amortización y con una prometedora proyección a medio y largo plazo. Imagine que el Gobierno del Estado, para incentivarle a que invierta su dinero en la producción de energías limpias -es el futuro, recuerde-, le ofrece un sistema de primas que le garantiza un precio mínimo fijo por su producción, al margen de los avatares del mercado. Pero he aquí que cuando usted ya ha hecho la inversión ateniéndose a las reglas establecidas, llega el Gobierno y se las cambia, con el argumento de que su negocio es demasiado rentable, que usted está ganando mucho dinero y que se está creando una especie de “burbuja” artificial que pone en peligro el sistema, y a la que Industria atribuye gran parte de la culpa del famoso déficit de tarifa (el desfase entre lo que cuesta producir electricidad y lo que paga el consumidor). Y además, tendrá que devolver a las arcas estatales las primas que haya recibido de más durante el último año, en aplicación de una nueva ley retroactiva. Pues eso es, a grandes rasgos, lo que ha hecho el Ejecutivo del PP con los empresarios que apostaron por las energías renovables.

A finales de marzo se celebró en Canarias la I Cumbre de Energías Renovables CAN15 y se pudo comprobar el tremendo malestar del sector con el Ministerio de Industria y los efectos de la inseguridad jurídica. “Los inversores están huyendo despavoridos”, advierten las asociaciones empresariales. Aseguran que no tiene sentido el “ensañamiento” que atribuyen al ministro José Manuel Soria y se quejan de que el “hachazo” que supone el nuevo régimen retributivo –con una pérdida media de entre el 20 y el 40%, según los casos- deja a muchas instalaciones al borde de la quiebra. Del anterior sistema de primas se ha pasado a la denominada “rentabilidad razonable” que se aplica en función de unos complejos parámetros y revisable cada seis años. ¿Qué inversor se va a jugar su dinero si sabe de antemano que a la vuelta de la esquina le van cambiar las condiciones?, denuncia el sector.

La consecuencia es que el Gobierno español acumula no pocas denuncias ante el Supremo y en los tribunales de arbitraje internacional por la inseguridad jurídica y la retroactividad de una ley que ha cambiado las reglas de juego sobre la marcha. Los empresarios niegan rotundamente el motivo que arguye Industria para el recorte y aseguran que las renovables solo son responsables de un 20% del déficit de tarifa y sin embargo son las más castigadas por las medidas del Gobierno, frente al trato que reciben las grandes empresas eléctricas. Industria mantiene sin embargo que lo insostenible para el sistema era la situación anterior, que engrosaba cada año el agujero de la deuda.

En el caso de Canarias, con un gran potencial para el desarrollo de las energías limpias y donde producir electricidad con renovables sale más barato que hacerlo con fuel, existe una regulación específica -aprobada en agosto de 2014 para todos los territorios insulares y extrapeninsulares- que se traduce en una retribución por megavatio superior a la media del resto de España. Pero los empresarios consideran que sigue siendo insuficiente para que las Islas, pese a tener sol y viento de sobra, dejen de estar a la cola en energía limpias con apenas un 8% frente al 14% de media estatal.